5 Pautas para la Prevención de la Muerte Súbita

5 Pautas para la Prevención de la Muerte Súbita.

1. DORMIR BOCA ARRIBA. Dormir boca abajo multiplica por 17 el riesgo de muerte súbita y dormir de lado lo multiplica por 4. La posición más segura es dormir boca arriba. Es más, los lactantes con reflujo gastro-esofágico también deben acostarse boca arriba, con la cabecera de la cuna elevada de 30 a 45 grados, ya que el riesgo de fallecimiento por aspiración es mucho menor que el de padecer un SMSL.

2. ACOSTARLO EN UN COLCHÓN RÍGIDO. El bebé siempre debe dormir sobre un colchón en buen estado y no sobre superficies blandas o que se hundan, como cojines. Es importante, asimismo, no usar almohadas. Si hay que elevar la cuna (por ejemplo, en caso de reflujo gastro-esofágico), se hará desde debajo del colchón.

3. NO ABRIGARLO EN EXCESO. No hay que poner al niño que va a dormir capas y capas de ropa ante el miedo de que pase frío. Hay que elegir bien con qué prendas se le viste y asegurarse de que la temperaturas de la habitación no es muy elevada (máximo entre 20-22°C). Es también muy importante situarlo en los pies de la cuna, porque si se le coloca en la cabecera, puede deslizarse hacia abajo y quedar atrapado por la ropa de cama (que no debe ser muy pesada).

4. STOP AL TABACO. Es muy importante que los padres no fumen y que no permitan que nadie fume en su entorno. La casa, y no sólo la habitación del bebé, debería estar libre de humos.

5. DARLE EL PECHO. Se ha demostrado que entre los niños que toman lactancia materna hay menos casos de muerte súbita. Al igual que ocurre con otras enfermedades, dar el pecho ejerce una función protectora hacia el bebé.