Desabriga al bebé. Quítale prendas de ropa para que esté más fresquito; lo que interesa es que descienda la temperatura. En la habitación en la que se encuentre también debe evitarse el calor.
Dale líquidos. Si toma pecho, ofréceselo muy a menudo y si no, dale biberón o agua para evitar que pueda deshidratarse.
Refresca su cuerpo. Utiliza una toalla pequeña empapada en agua tibia para pasarla por su cuerpo. Nunca le des friegas de alcohol o de colonia, pues puede ser peligroso al provocar quemaduras.
Mételo en el baño. Pero sólo si a él le apetece. El baño ha de estar a la misma temperatura que siempre, o un poco más baja, pero debe durar algo más. No lo metas en agua fría.
Adminístrale un antitérmico. Si estas medidas no resultan, dale el antitérmico que te haya indicado el pediatra (paracetamol o ibuprofeno). Pero sólo uno, sin mezclarlos