Ahora que tú bebe se está transformando en un niño, mas tarde o más temprano comenzara a resistirse a que lo bañes, lo vistas o le cambies el pañal. Aunque esto te puede sacar de tus casillas cuando, por ejemplo, tienen que tomar un autobús en los próximos 10 minutos, no olvides que no lo hace a propósito para alterarte. Intentar hacer las cosas solo y poner a prueba nuevas habilidades es parte de un desarrollo normal. Una manera de hacerle frente y que no derrame muchas lagrimas es dejarlo participar todo lo posible. La es que se siente involucrado:
Al Vestirlo: tu bebe es muy pequeño para vestirse solo, pero si le asignas la tarea de elegir entre dos camisetas o dos gorritos, esto puede mantenerlo ocupado mientras le pones el resto.
Al Cambiarle los Pañales: da igual que le cantes canciones o le hagas fiestecitas; a esta edad, tu niño probablemente detesta que le cambien el panal; le hace muy poca gracia que lo retengan tumbado en un cambiador y lo único que quiere es levantarse y marcharse. Puedes involucrarlo si le encargas que saque el panal nuevo de la bolsa cuando lo necesites. Si no funciona, prueba a reservar uno de los juguetes que más le llame la atención, para dejárselo únicamente a la hora de cambiar el pañal.
A la Hora del Baño: aunque no te deje frotarlo con la esponja, si la bañera está llena de burbujas, no te preocupes: se quedara limpio. También puedes darle una esponja a el para que entre los dos consigan algo aproximado a un lavado.
Al Lavarle el Pelo: si el bebé no está dispuesto a cooperar, el lavado del pelo puede ser un poco traumático. Si tiene miedo de que el agua le entre en los ojos y en los oídos, puedes comprarle un “sombrerero de ducha”. Si no, mantén los lavados de cabeza al mínimo, y si es necesario, simplemente usa la esponja y el agua de la bañera.