El juego desde los primeros días de vida

Buscaremos juguetes que favorezcan la coordinación motora y desarrollo de los sentidos, pero lo que más le divierte es jugar con la persona que está con él, le encanta que le hablen, le canten, le hagan cosquillas o le acaricien. Es a través del juego cuando el bebé empieza a relacionarse.

Juegos durante los tres primeros meses
La vista y el oído no están del todo desarrollados, ve las cosas borrosas pero aprende a seguir el objeto con la mirada y reacciona ante los sonidos. Se guiará más por los sonidos que por la vista. También empieza a distinguir los colores.

Un momento muy agradable para el bebé en esta etapa es cuando le cambiamos el pañal. Si le hablamos, le sonreímos y nos dirigimos a él haciendo gestos que llamen su atención, lo podemos convertir en un juego con el que disfrutará muchísimo. 

También disfrutará si le acariciamos la barriga, cuando le movemos los pies y las piernas, o moviéndole las manos y los brazos, favoreciendo además el desarrollo físico de nuestro bebé.

En esta etapa los mejores juguetes son aquellos que llamen su atención. Debemos buscar juguetes que estimulen la vista y el oído como pueden ser carruseles para colgar sobre la cuna, cajas de música o sonajeros.

Juegos de tres a seis meses
En este periodo es muy importante el tacto. El bebé se distrae con sus manos abriéndolas y cerrándolas continuamente, toca todo lo que tiene cerca, le gusta tirarnos del pelo, nos da manotazos en la cara, nos mete el dedo en la boca, le encanta tocarnos.

Al final de esta etapa será cuando podrá coger los objetos con sus manos, y esto le permite diferenciar formas y texturas. Si jugamos con él dándole objetos que despierten su curiosidad y que los pueda coger con las manos, estaremos contribuyendo a que tenga una mayor destreza manual.

Se recomiendan juguetes como las mantas con actividades, juguetes de goma, los gimnasios de actividades etc. Son juguetes que hacen que nuestro bebé estire los brazos y las piernas para tocar las cosas.

Si al bebé le gusta el baño, es un periodo perfecto para aprovechar este momento y jugar con él, le moveremos el agua, con la esponja cogeremos agua y suavemente la haremos deslizar sobre su cabeza y sobre su barriga como si fuese una ducha. También, cogiéndolo por los hombros, lo deslizaremos de arriba a bajo repetidas veces, ¡dejémosle que disfrute del agua!

Juegos de seis a nueve meses
El bebé ya tiene más libertad de movimientos, estira los brazos para pedir que lo cojan y empezará a gatear. El bebé es consciente del juego, sabe que si tira un juguete y él no puede cogerlo sus padres lo recogerán.

Podemos jugar con él a la pelota, sentándonos en la alfombra a una distancia aproximada de un metro, le lanzamos la pelota rodando por el suelo para que la coja y si se le escapa irá a por ella, estimulándole con este juego la habilidad motora.

Esta etapa también es muy importante su desarrollo verbal. A través del juego le hablamos, le cantamos, le sonreímos, en definitiva nos relacionamos con él y conseguimos que haya mucha comunicación, contribuyendo de esta manera a que el bebé intente repetir las palabras que oye a través del balbuceo y al año ya podrá decir frases sencillas.

Juegos de nueve a doce meses
El bebé ya sabe expresarse para conseguir lo que desea, señalando con el dedo el objeto que quiere, es fácil saber cual es su juguete favorito.

También puede imitar y reconocer el sonido de algunos animales, le divierte mucho el juego de los animales que consiste en preguntarle cómo hacen los diferentes animales, veremos con que satisfacción contesta cua-cua, guau-guau, miau, etc.

Otro juego que le divierte mucho al final de esta etapa es cuando se tapa su cara con las manos y preguntamos por él haciéndole creer que no sabemos donde está, para posteriormente cuando se quite las manos de la cara decir: ¡ahí está¡

También le divierte mucho el juego del cu-cu consiste en esconderse detrás de la puerta, del armario... y preguntar ¿dónde estoy? y aparecer diciendo ¡Aquí! Estos juegos le resultan muy divertidos, son juegos repetitivos adecuados a esta edad.

Es muy importante la comunicación, aun más que en etapas anteriores, porque el niño ya nos comprende, es muy sensible a las muestras de afecto y se estrechan aún más los lazos afectivos.

Al final de esta etapa se desarrolla la sociabilidad del bebé, observaremos que le gusta estar con otros bebés, pero aún no es capaz de compartir los juguetes, será a partir de los tres años cuando nuestro hijo será capaz de jugar con otros niños de su edad.

Durante el primer año de vida resulta fácil divertir a nuestro hijo, cualquier demostración de interés o cariño por nuestra parte hace que nuestro hijo se sienta feliz. No olvidemos que el juguete favorito de nuestro hijo es su propio cuerpo y la persona que está con él. No olvidemos tampoco que a través del juego podemos favorecer su desarrollo.

Dª. Trinidad Aparicio Pérez
Psicóloga clínica. Psicóloga escolar
 
Universidad de Granada

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