A los 18 meses, el niño se encuentra en mitad de camino entre la primera infancia y la niñez. El pequeño disfrutara al máximo de esta etapa, pero a los padres no le parecerá tan grata.
Como ahora camina con más seguridad, sube las escaleras sin ayuda y se encarama a todos los muebles, no será sencillo seguirle el ritmo. Lo que si puedes hacer es ayudarle a afianzar sus nuevas habilidades.
- Toma al niño de la mano y juega con el a caminar de prisa; luego dile que avancen muy despacio.
- Permite que suba solo los escalones, siempre que no sean muy altos, pero permanece muy cerca de el.