La Personalidad de tu Hijo

En un solo día, tu hijo puede ser:

- Tímido: muchos pequeños se sienten aun muy ligados a su principal cuidador y desconfían de los extraños. No lo fuerces a hablar con desconocidos en una tienda, o con parientes que apenas conoce, pero felicítalo si se anima a decirles “hola”.
- Amoroso: es posibles que tu niño te prodigue muchas muestras de cariño, pero si no lo hace, no lo fuerces. Deja que lleve la iniciativa y respóndele cuando lo necesite para que se sienta querido y valorado.
- Deseoso de tu Atención: su mayor deseo es que le hagas caso y prefiere recibir tu atención en positivo, con juegos, canciones o abrazos. Pero cuando no lo consigue, cualquier tipo de atención le basta y hará lo que sea para obtenerla, aunque tenga que enfurecerte para lograrlo.
- Juguetón: a través del juego, conoce su mundo y le encanta retozar de aquí para allá. Conforme se desarrollan sus habilidades, le divertirá hacer tonterías para hacerte reír. No te pierdas el brillo juguetón en sus ojos cuando hace algo que sabe que no quieres que haga.
- De la Posición: todos los niños en un momento dado se enzarzan en guerras de cabezonerías, pero algunos son más recalcitrantes y malhumorados que otros y responden “no” automáticamente a cualquier sugerencia o lloran en cuanto se frustran. Afronta esta conducta con calma y emplea técnicas de distracción. No caigas en la trampa de entrar en el juego y no des gritos. Con el tiempo, dejara de hacerlo.
- Atareado: el niño es curioso por naturaleza. En su constante actividad, no para de echar mano a cualquier cosa que este a su alcance, lo que suele meterlo en apuros porque su afán de explorar es más fuerte que su deseo de obedecerte. Satisface su naturaleza inquisitiva, rodeándolo de objetos seguros para investigar.
- Ruidoso: ya sea llorando, cantando, arrojando objetos, los niños de esta edad hacen bastante ruido. Alguna que otra vez puedes participar con él, improvisando una orquesta de cucharas y cacerolas, pero los ratos de quietud y sosiego también son beneficiosos para él.
- Bebé: tu hijo es todavía en muchos aspectos un bebé y a menudo querrá actuar como tal, por ejemplo, puede pedirte un biberón, especialmente si no se encuentra bien o está nervioso. Que no cunda el pánico; no está sufriendo un retroceso y se trata de un comportamiento completamente normal.
- Reaccionario: a los niños por lo general no les gustan los cambios, lo cual es una ventaja cuando quieres mantener un poco de orden en tu vida. Lo malo es que pueden pasarse tres semanas seguidas desayunando solo cereales o querer ponerse la misma camiseta día tras día.
- Agotador: después de un día entero con tu hijo, no veras el momento de que tu pareja llegue a casa o de sentarse por fin en el sillón y relajarte con una copa de vino.

  • 1/
Si te gusto este Artículo presiona el Botón Compartir
Articulos Relacionados de Maquillaje

Te Puede Interesar Leer

loading...