Un día u otro, las madres se ven en la necesidad de salir sin su bebé, del que no se han separado en ningún momento.
De vez en cuando hay que resolver alguna gestión ineludible, hacer una compra especial, comer en un restaurante con papá o una amiga o, simplemente, sentir que una es un ser independiente. Cuando esto llega, seguro que a la madre no se le va del pensamiento su niño: ¿Me echará mucho de menos?, ¿controlarán bien la situación la abuela si se le ocurre tirarse al berrinche?.
Reflexiones como estas suelen acechar a las ma¬dres, sobre todo, cuando piensan que el origen de su escapadita no era absolutamente imprescindi¬ble. Es posible que la madre lleve algo de razón: su hijo se acuerda de ella, cómo no, y seguro que esas horas no son tan perfectas para él como las que disfrutan juntos. Pero no es tan importante la cantidad de tiempo que los padres pasan con el bebé como su calidad. Lo fundamental es que los ratos que compartan merezcan la pena de verdad, que jueguen y lo estimulen con dedicación.
La Despedida - Salir sin que te vea es poco aconsejable: antes o después el nene se dará cuenta de que no estás en casa y se sentirá engañado. Así sólo conseguirás aumentar su angustia y hacerle dudar de tu franqueza. - Alargar demasiado la despedida es otro error habitual. Se pondrá a llorar a lágrima viva y te resultará mucho más difícil decirle adiós. - Tampoco se trata de soltarle un beso y salir volando. Asegúrate de que com prende que te vas y que volverás en cuanto te sea posible. Aunque pienses que aún es pequeño, entenderá tu intención.
El Regreso Si ambos padres trabajan fuera, conviene que le dediquen tiempo diario en exclusiva y se repartan las tareas primordiales como bañarle, darle la cena y acostarlo. Los regalos de consolación son una mala estrategia. En ningún caso deben convertir los juguetes en una especie de pago por su ausencia.
¿Con Quien Dejarlo? Es la clave del problema. Si lo resuelves con inteligencia, te quedarás más tranquila desde el principio. La respuesta depende del tiempo que planeas estar fuera de casa y del tipo de separación.
Una Salida Nocturna con la Pareja Las alternativas suelen ser dejarlo con algún familiar o con la niñera. Lo mejor es acoplarse al horario del pequeño: si sabes que la abuela o la niñera se las arregla bien para acostarlo, se marcharán mucho antes; pero, en caso de que sospechen que puede haber problemas, será mejor esperar a que el pequeñín esté profundamente dormido. A veces resulta difícil dejarlo en casa para salir con papá, pero la pareja también necesita dedicarse tiempo. A los cuatro o cinco meses ya puedes empezar a salir esporádicamente por la noche, pero conviene que lo cuiden personas conocidas: los abuelos, los tíos, unos amigos...
Es preferible no ausentarse mucho tiempo (unas tres horas, por ejemplo, está bien) porque, si se despierta, te echará de menos mucho más que durante el día. Y si está enfermo, es mejor que cambies de planes.
Realiza Gestiones Breves Puede quedarse con un familiar, con la niñera o en la guardería. Hay que pedirle a quien se encargue de su cuidado que llegue media hora antes de irte (así evitarás despedirte con precipitación). Es preferible realizar uno o dos asuntos y volver pronto.
La Incorporación Laboral Es fundamental elegir una opción definitiva para que el bebé no tenga que cambiar de cuidadores y lo descontrole esta situación.
- Con papá: esta es la mejor opción, porque padre e hijo se conocen bien y además ayudará a fortalecer su vínculo afectivo. Su único inconveniente es que no resulta tan fácil coordinar los horarios laborales de ambos padres. - Al cuidado de la abuela o de un familiar: una alternativa estupenda, siempre y cuando de verdad desee atender al niño y no le resulte agotador (aunque no lo reconozca, puede ser excesivo). - Con la niñera: conviene que el niño la conozca al menos un mes antes y que empiecen a tratarse cuando los padres estén presentes. Así observarán cómo es la relación entra ella y el bebé. Es la opción más cara, sobre todo si te ausentas la jornada completa, pero tu hijo estará muy cómodo pues no tendrá que salir de su entorno habitual. - En la guardería: a esta edad no necesitan relacionarse con otros niños para socializar, pero también es una buena elección. Si tienes que Ilevarlo con pocos meses, puedes quedarte tranquila: las educadoras están acostumbradas a cuidar bebés y ellos se encuentran perfectamente atendidos. Eso si, debes asegurarte de que el centro es de plena confianza.