Problemas con los Niños para irse a la Cama

- No está acostumbrado a irse a la cama solo: si éste es el caso, las sugerencias de la página siguiente pueden ayudarle a dormirse sin ti. No te desanimes si tienes que utilizar métodos que ya usaste antes; es bastante normal y esta vez puedes confiar en que funcionarán.

- Se ha alterado su rutina: si ha estado enfermo o de vacaciones, es posible que tengas que ayudarlo a volver a su rutina de ir a la cama.

- Necesita acostarse más tarde: al final del segundo año, probablemente, necesita entre 12 y 13 horas de sueño, siestas incluidas. Si duerme mucho durante el día, le costará dormirse por la noche.

- Piensa que lo están dejando al margen: si el pequeño se siente excluido cuando lo meten en la cama, trata de tener paciencia. Puede ser útil procurar darle suficiente atención positiva antes de la hora de dormir como para que no sienta que se pierde tiempo de estar contigo.

- Tiene sed: deja a su alcance una taza de agua con boquilla, pero no caigas en la trampa de tener que rellenarla varias veces cada noche.
Si todo falla, puede ser muy práctico llevar un diario del sueño durante dos semanas. Anota los patrones de sueño de tu hijo (diurnos y nocturnos) y apunta detalles, como el tiempo que pasa jugando o recibiendo mimos a las horas de dormir. Esto te dará una panorámica clara de lo que está pasando realmente y no lo que tú crees que está pasando. Además, te permitirá a ti y a tu pareja sacar conclusiones y actuar conjuntamente.

Preparación para acostarse

Cuando le hayas contado el último cuento y le hayas dado un beso de buenas noches, dile que es la hora de dormir pero que tú vas a estar cerca si te necesita. Aunque no tenga un objeto favorito que lo reconforte, si le dejas un peluche blandito en la cuna puede servirle de compañía y ayudarlo a tranquilizarse. Tápalo y, si es necesario, prométele volver en unos minutos. Cuando lo hagas, que sea una visita corta y aburrida. Si llora, vuelve y consuélalo con el mínimo contacto. Al principio, quizá tengas que repetir esta operación unas cuantas veces pero, sí eres constante, tu hijo aprenderá a tranquilizarse por sí mismo porque habrá comprendido que acudes a su lado si lo necesita, pero que no lo sacarás de la cama, a menos que esté enfermo. Una vez se haya habituado, podrás relajarte sabiendo que está bien porque has ido a verlo.

  • 1/
Si te gusto este Artículo presiona el Botón Compartir
Articulos Relacionados de Maquillaje

Te Puede Interesar Leer

loading...