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Come Bien y Duerme Mejor Durante el Embarazo

Come Bien y Duerme Mejor Durante el Embarazo.

La alimentación es uno de los grandes mitos que se tejen en torno al embarazo. En este tema lo más importante es que, aunque familiares, amigas y vecinas te den sus “claves” particulares sobre qué debes consumir, tú, junto con tu Medico, eres quien determina lo que realmente necesitas para ti y para tu bebé.

Lo primero que debes tener en cuenta es tu peso. Lo ideal es que aumentes durante todo el proceso ente 9 y 15 kilos. Pero, ¿cómo lograrlo?

Aunque ya lo habrás oído, no sobra repetirte que no debes comer por dos, sino para dos; es decir, prefiere los alimentos que te aporten las proteínas y las vitaminas necesarias para que sobrelleves bien el embarazo, después, la lactancia. Tu hijo necesita todos los nutrientes para su formación y desarrollo.

Las verduras, los cereales enteros, las proteínas (contenidas en el pollo, en el pescado y en la carne) deben hacer parte fundamental de tu dieta. Las frutas tampoco pueden faltar, pues además de aportarte nutrientes, te hacen una gran contribución de líquido. Hablando de bebidas, incluye en tu alimentación diaria agua, leche y jugos naturales. También, fríjoles, lentejas, almendras y platos hechos con aceite de oliva.

Los antojos, tan frecuentes en esta época, no te beneficiarán mucho, así que evítalos. Suelen producir una satisfacción más de índole psicológica que física.

Los suplementos que te recomiende el médico por supuesto consúmelos en forma juiciosa y regular, hasta cumplir la dosis recetada. Seguramente, tu especialista te prescribirá hierro y ácido fólico, y hacia el final de la gestación, píldoras de calcio.

Sueño Bendito En este momento, tu ritmo de vida también sufrirá alteraciones. Al principio, en medio de los importantes cambios hormonales que te suceden, es normal que te sientas cansada y con mucho sueño. Incluso, si duermes siete u ocho horas diarias, sentirás que te falta un poquito más y comenzarás a hacer siestas (muy aconsejable). Cuando estés a punto de tener a tu hijo, es probable que vuelvas a sentirte bastante cansada, como al principio. El sobrepeso hace que te vuelvas menos ágil y que además, por ir tantas veces al baño, tu descanso no resulte todo lo reparador que quisieras, contrario a lo que sucedió en el segundo trimestre, cuando te sentías más ágil y dormías y descansabas mejor.

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