Por qué aparece: La acidez de estómago o pirosis aparece porque los ácidos estomacales que se producen al comer, cuando se inicia el proceso de digestión, suben por el esófago hasta la garganta y la boca, provocando molestas irritaciones y la sensación permanente de mal gusto de boca.
Durante los seis primeros meses de embarazo, ese efecto se produce por la alteración hormonal. En el último trimestre de gestación ocurre por la presión que ejerce el peso del feto sobre el aparato digestivo y el resto de órganos internos, que tienden a ser desplazados hacia arriba.
Qué puedes comer: En general, hay que prescindir de todos los alimentos que sepamos que producen acidez (cítricos, vinagres, estimulantes como el café o el té, el chocolate,) A cambio, puedes probar a consumir habitualmente:
- Desayunos más dulces. Evita la fruta y los zumos, porque, en ayunas, estos alimentos estimulan la secreción de ácidos. Mejor, toma galletas, por ejemplo.
- Carnes y pescados a la plancha. Los guisos con mucha grasa o los pescados o carnes rebozados te sentarán peor.
- Sal baja en calorías, porque las especias y el vinagre o el limón te darán más acidez.
Un consejo: Intenta dormir de lado mejor que boca arriba. De esa forma será más difícil que el ácido estomacal suba por el esófago. Y deja al menos pasar un par de horas entre la cena y el momento de acostarte: con el estómago más vacío reduces también notablemente la secreción de ácidos.