23/5/2008: Si no se siente identificada con la imagen de una madre tejiendo escarpines, y leyendo libros sobre maternidad, este artículo es para usted.
Si se encuentra en espera de un hijo, pero no quiere que los nueve meses le resulten interminables, es momento de emprender una aventura, en la mejor de las compañías: su futuro bebé.
Muchas mujeres pensarían que el mejor momento para viajar embarazadas, es durante los primeros meses, cuando aún no se han aumentado muchas tallas. Sin embargo, contrario a lo que se piensa, lo idea es viajar en el segundo trimestre de embarazo, cuando la futura madre ya se ha adaptado, sus síntomas han disminuido, y el bebé ha finalizado su desarrollo.
En el primer trimestre de gestación, los riesgos de complicaciones materno-fetales suelen ser elevados. En el tercer trimestre, el crecimiento abdominal produce limitaciones a la mujer para movilizarse con comodidad.
¿Hasta qué mes debe viajar? Si se encuentra en la etapa final de gestación, un viaje podría precipitar el parto. Por ello, algunas aerolíneas restringen la venta de pasajes a embarazadas con más de 36 semanas, por temor a que se desencadene un trabajo de parto durante el vuelo.
Si se realiza un viaje por tierra, el plazo se puede extender un poco más, pero es importante tomar medidas preventivas, como no ir a exceso de velocidad, utilizar cinturón de seguridad (sin apretar el abdomen), ubicarse en el asiento trasero del vehículo, colocar una almohada entre la barriga y el espaldar del asiento de adelante, contar con un termo de agua y bolsa para mareos.
Los viajes marítimos presentan restricciones similares a los aéreos. Sin embargo las leyes varían de acuerdo a cada compañía de transporte. Evite realizar cruceros, o viajes largos, si se encuentra por encima de los seis meses, y pregunte si la tripulación cuenta con un médico capacitado para atenderla, en caso de ser necesario.
Escogiendo el destino Siéntase libre de escoger el lugar de su preferencia, siempre que tome las precauciones necesarias.
• Mamá tropical. Si es de las personas que disfrutan ir a la playa, hay ciertas consideraciones que debe tener en cuenta. Las modificaciones hormonales que ocurren durante la gestación, sensibilizan el cutis femenino. Su piel puede mancharse con facilidad, cuando se expone excesivamente a los rayos ultravioletas, sin protección. Esto puede ocasionar manchas pardas, llamadas melasma o cloasma gravídico. Consulte con su médico sobre qué protector solar debe utilizar, ubíquese debajo de una sombrilla, y no prolongue los baños en el mar, por más de diez minutos. Evite las playas con alto nivel de oleaje, y no consuma productos que se vendan a orillas del mar. • Mamá aventurera. Si su mirada se posó fijamente sobre este rubro, es posible que se encuentre preocupada por saber si deberá limitar sus viajes, a destinos tranquilos y aburridos. Lo importante es preservar su seguridad y la de su bebé, por encima de cualquier paseo. Evite lugares muy alejados, que carezcan de cobertura de celulares o teléfonos públicos. No camine por sitios con mucha vegetación, pues aumenta el riesgo de picadura de insectos. Recuerde que existen muchas vacunas que no pueden ser colocadas durante el embarazo. No realice ninguna actividad que implique alto riesgo, o movimiento excesivo. • Mamá exclusiva. Si se inclina por destinos lujosos, también existen ciertas consideraciones que debe recordar. Evite probar alimentos exóticos que puedan desencadenarle acciones alérgicas. No consuma ninguna bebida alcohólica, y aléjese de los lugares cerrados, donde se permita fumar. Sea precavida con el uso de las piscinas, no realice movimientos bruscos, y báñese en la zona de poca profundidad. Limite el uso de los jacuzzis, los gimnasios, y los spas. A menos que estos últimos tengan planes especiales para embarazadas.
Recomendaciones para todas • No falte a sus consultas médicas por irse de viaje. • Camine durante los vuelos, para evitar la hinchazón de las piernas. • Lleve consigo una nota de su médico obstetra, con los datos clínicos de su historia médica, y las cantidades necesarias de los medicamentos que usualmente ingiere. • No viaje sola, cuente con una compañía responsable que esté al tanto de los primeros auxilios que requiera. • Consulte a su médico sus planes de paseo.
Paseando con precaución Viajar es una actividad recreativa, que le permitirá sentirse cómoda con su embarazo, le aligerará la espera, y le dará seguridad y compenetración con su bebé. Sin embargo, siempre tenga en cuenta que existen limitaciones que debe respetar. Cuando el bebé nazca, habrá tiempo para grandes emociones.
Por Carolina González email: opus27@gmail.com Fotografías: Zuma Press / Stock.XCHNG Agradecimientos: Edición Especial de Variedades. Embarazo & Bebé.