Más que un estudio de rutina, una manera especial de conocer al futuro bebé.
Ultimamente se busca que los embarazos sean cada vez más controlados. Una de las formas en que la tecnología contribuye a esto es mediante las innovaciones en las ecografías. Pero, ¿qué son las ecografías 2, 3, y 4D? Cuándo se recomienda este tipo de estudios. Hasta qué punto puede llegar a influir en las pacientes, sentir, ver y escuchar a su bebé.
Los controles durante el embarazo son indispensables. Cuando se trata de las ecografías, tienen además de lo puramente médico, otras ventajas. La emoción de sentir que se ve y se oye lo que está sucediendo en el vientre materno. El principio básico de la ecografía es el ultrasonido, la formación de una imagen mediante el ‘rebote´ de ondas sonoras de alta frecuencia, no audibles por el ser humano.
Algunos animales como los delfines y los murciélagos son capaces de percibir estas ondas sonoras y las utilizan como guía para desplazarse. Es el mismo principio utilizado por los radares militares, y en algunos casos hasta puede ser usado como arma. Para la medicina, y en especial la obstetricia, esta técnica revolucionó desde hace varios años la forma de controlar los embarazos: «ya sea para la ecografía 2d, 3d, 4d o el dopler fetal, todos estos estudios de mediana y alta complejidad implican el uso de este principio, y tanto para la madre y para el feto son totalmente inocuos, no tienen ningún tipo de complicaciones que se conozca, por lo menos hasta ahora no hay ningún tipo de riesgo», afirma el doctor Edgar Miranda, médico ginecólogo y obstetra. La ecografía es actualmente, una herramienta de primer nivel en lo que concierne a la ginecología y la obstetricia, muchas veces inclusive estas ecografías se utilizan en otras especialidades médicas, como cuando se necesita un diagnóstico para síntomas en la parte de abdominal, o en urología. «Se están utilizando cada vez más porque son imágenes más precisas, además al momento del estudio lo podés correlacionar y ver las ecografías 2,3,4 D, y comparar los cambios en forma estática, en forma dinámica, y el plano, se puede ver una determinada estructura en partes, eso va a depender mucho del ingenio del operador», sigue explicando el médico. Imágenes precisas Este tipo de diagnóstico por imágenes se utiliza tanto en la parte de ginecología como en la parte de obstetricia. Es decir que estos estudios ayudan en el diagnóstico de múltiples casos relacionados con patologías ginecológicas, en mujeres que no están embarazadas. Aunque es en la parte de obstetricia donde tiene el mayor auge para la exploración tanto del feto como sus anexos. «En estos estudios se observa en detalle la anatomía fetal, además de lo que es el líquido amniótico, el cordón umbilical, la placenta, paredes del útero, cuello del útero y ovarios», detalla Miranda.
Avances tecnológicos En un principio, una madre sólo contaba con la posibilidad de tener una imagen poco detallada y en el plano del bebé que llevaba en el vientre, poco a poco la tecnología fue avanzando también en las ecografías. Fue así que aparece la ecografía en 3D, que como su nombre lo dice permite obtener una imagen en tres dimensiones, claro que siempre en forma estática. «La última, que aparece es la ecografía 4D, que hace alusión, no a que existe una cuarta dimensión sino que se pone de manifiesto la dinámica de lo que se está viendo. Es decir, en las ecografías 2 y 3D, vas a ver algo estático, son fotos, mientras que lo característico de las 4D es que se basan en el movimiento vamos a vigilar los movimientos que tiene el bebé en tiempo real, que está haciendo, los juegos, todo eso», especificó el ginecólogo. El doctor Edgar Miranda, ejerce la ginecología desde el año ’93, un tiempo que parece no muy lejano, sin embargo, la rapidez con que las técnicas de la medicina y la obstetricia específicamente han avanzado, es para él innegable: «En nuestra profesión siempre hay novedades, en las diferentes especialidades, para tratar todas las patologías, por lo tanto el médico tiene que estar siempre actualizado, a mí me gusta trabajar con mucha aparatología, es necesario a veces este tipo de equipamiento para realizar una buena profesión médica», opina. Y agrega: «Todo esto es novedoso, yo creo que hay mucho por ejemplo que está pasando por el tema de la Hemodinamia hablando de la obstetricia. Y la idea de estos avances es que ya, en un tiempo futuro, no se va a tener que esperar alteraciones anatómicas, sino adelantarnos a esas cosas».
Ansiedad y emoción El embarazo puede ser una etapa muy placentera, pero a la vez, de mucha incertidumbre e inseguridad. Según el doctor Miranda, muchas pacientes llegan a su consultorio buscando algo más que un control de rutina. «Muchas veces las pacientes por más que tengan como cinco ecografías, mientras no lo vean al bebé que tiene todas sus características, su sonrisa, todas estructuras normales a veces para ellas es un alivio desde el punto de vista emocional, de su ansiedad», comenta el médico. Según el profesional no es de extrañar que en el futuro, se esperen estudios mucho más sofisticados, finos, y precisos.
Si bien, los objetivos de estas ecografías son en un principio el mantener una seguridad de diagnóstico para la madre y el feto, muchas veces resulta ser también un método que integra a las familias. «Es impresionante, la emoción de la familia que ve a su bebé en tiempo real, ver rasgos que se parecen tanto a la mamá, como al papá o algún tío, son rasgos bien marcados que te impresionan y te producen tanta alegría que hay mamás que se ponen a llorar de la emoción, porque hay rasgos que tal vez no sean de la mamá ni del papá pero a veces son de una abuela de la prima y toda una serie de cosas», comenta Miranda con entusiasmo. A diferencia de las ecografías convencionales, la 4D no se recibe en una carpeta sino que se guarda en un DVD, con un formato de video que puede verse en reproductores de DVD o computadoras. «Todo lo que sean ecografías convencionales y 3D, uno lo guarda en archivos de jpg, mientras la 4D lo guardás en DVD, es un video, lo vas a ver en casa».
Recomendaciones La edad óptima para realizar este tipo de ecografías y hacer un estudio adecuado son aproximadamente entre las 23 y 27 semanas, que es el momento en donde se puede ver en su totalidad al feto y todas las estructuras anatómicas. De ese momento en adelante, como va avanzando el embarazo se va haciendo un poco más difícil porque no se puede observar al feto de forma íntegra. En esos casos, se realiza una observación por partes, y con mucha más nitidez. Otra de las cosas a tener en cuenta al buscar buenas imágenes, es la ubicación. Depende de cómo está ubicado el bebé y en qué posición, dónde está ubicada la placenta, y las características constitucionales de la madre, «no es lo mismo una mamá que está un poquito excedida de peso que una mamá que está en peso ideal adecuado», explica Miranda.
No tan buenas A modo de advertencia, es necesario recordar que un estudio de gran precisión tienen como objetivo justamente detectar anomalías que de otra manera pasarían inadvertidas. Obtener un resultado óptimo no sencillo, la ecografía de por sí lleva más tiempo que las convencionales. La madre tiene que estar en la posición adecuada, y muchas veces hay que esperar que el bebé gire, o que esté en posición: «Se demora a veces hasta 40 minutos, para un scan completo», especificó el médico. «No es simplemente un ver la carita, no debemos olvidarnos el objetivo hay que tratar de interpretar lo que está ocurriendo. También pasa que llegan pacientes con cuatro o cinco ecografías totalmente normales, y se quieren hacer una ecografía 4D, así como uno tiene alegrías a veces por ahí tiene cosas que te dan pena porque a veces con una ecografía convencional no lo podés captar, por ejemplo me pasó con una paciente, que encontré un labio leporino, entonces son situaciones duras, uno tiene que estar preparado para esas cosas también. No desviar el objetivo», agregó el médico. Las indicaciones para una ecografía 4D, son iguales que las convencionales, la única diferencia en este tipo de estudios es la posibilidad de ver al feto en un poco más de detalle.