Además de las rutinarias, hay otras ecografías especiales que pueden hacerte para obtener datos complementarios.
Ecografías Tempranas Si has tenido un aborto anterior, o has sangrado durante las primeras semanas, te harán una ecografía temprana (entre las seis y las 10 semanas) para confirmar tu embarazo y hacer un seguimiento más estrecho. Lo más probable es que sea por vía vaginal (tranquila, no es peligrosa), pues se obtiene una imagen más nítida.
Ecografías Doppler Mide el flujo sanguíneo feto-placentario, para determinar que todo va bien. Se hace cuando hay sospecha de algún problema y también detecta problemas en la placenta y avisa del riesgo de preeclampsia.
Traslucencía Nucal Es una prueba precoz para detectar el síndrome de Down. Mide el grosor de la nuca del feto y, en muchas ocasiones, se realiza conjuntamente con la primera ecografía.
Ecografía en 3 y 4D Es un capricho (muy aconsejable) que se dan muchas premamás. Permite obtener una imagen muy nítida del feto, en movimiento (la cuarta dimensión) y en tiempo real. Para que tenga calidad, se aconseja realizarla antes de la semana 26. Como no la financia la Seguridad Social, tendrás que hacerla en un centro privado. Al igual que las normales, no representan ningún peligro para el bebé.