1. Con lentitud. El destete brusco el bebe; es mejor que se haga poco a poco. Así, hay que ir retirando tomas progresivamente y con tiempo por delante. Por ejemplo, una cada varios días.
2. Elegir el momento. Es aconsejable que no coincida con otros acontecimientos estresantes, como la vuelta al trabajo de la madre, el inicio de la guardería, una enfermedad, el nacimiento de un hermano.
3. No ofrecer, no negar. Para iniciar un destete, lo norma es “no ofrecer, no rechazar”. Esto significa que se le dejaran de ofrecer ciertas tomas concretas (según se hayan ido retirando paulatinamente), pero que no se le negara el pecho si lo pide. Una vez que el niño pide mamar, es mejor darle.
4. Anticiparse al toma. Según la edad que tenga, podemos anticiparnos a la toma ofreciéndole otro alimento para que así no pida el pecho. Si conoces las costumbres de tu hijo y, por ejemplo, sabes que pide al salir del baño, adelántate dándole algo que le guste, como una galleta.
5. Un extra de cariño. Un bebé de pocos meses se desteta más fácilmente que uno de un año o más. A esta edad hay que preocuparse por sustituir con otras formas de contacto la toma de pecho: jugando con él, cantando, cogiéndolo en brazos; en definitiva, cambiar el rato agradable de la toma por otro.
6. Con paciencia. Las tomas antes de dormir son las que mas cuesta abandonar; déjalas para el final del proceso y comienza por las de menos interés para él.
muy buenos consejos excepto por la invitacion a destetarlos entre mas chicos mejor, eso nadamas es por facilitar algo a la madre. pero hya otras ventajas que no se nombraron.
pero me gusto el articulo