En Forma Durante los 9 meses de Embarazo - Parte 2

Pesas. Ayudan a aliviar el dolor en la zona lumbar y a fortalecer las articulaciones.

¿Por qué? Como los ligamentos que rodean las articulaciones se relajan debido a las hormonas propias del embarazo, el trabajo de resistencia fortalece los músculos y los tendones. Hacer pesas también mejorará la postura general que adoptes y te ayudará a prepararte para cuando tengas que coger y levantar al bebé después del parto.

¿Cómo practicarlo con seguridad? Pide consejo a un profesional cualificado. Hay muchas cosas que deberías evitar durante el embarazo, como levantar demasiado peso por encima de la cabeza o realizar giros intensos. Pide un programa específico y funcional que te prepare para la llegada del bebé. No es cuestión de que te esfuerces más de la cuenta y que te lesiones: estar inmovilizada o tomar determinados fármacos no te conviene en absoluto.

Ciclismo. Ayuda contra el estreñimiento, el letargo, la depresión, la ansiedad, las varices, el dolor de lumbares, el dolor pélvico y la hinchazón de tobillos.

¿Por qué? Además de los beneficios cardiovasculares, los movimientos estacionarios del pedaleo son buenos porque la espalda permanece fija, aliviando las molestias pélvicas.

¿Cómo practicarlo con seguridad? Si montas en bicicleta por la calle, ten en cuenta el riesgo de caídas. Esto es más importante aún en el segundo trimestre, ya que el equilibrio podría verse afectado. La bicicleta fija es una estupenda alternativa, sobre todo si hace mal tiempo. Haz siempre unos cuantos estiramientos después.

Nadar. Alivia el estreñimiento, el letargo, la depresión, la ansiedad, las varices, el dolor de espalda y la inflamación en los tobillos.

¿Por qué? La natación es un ejercicio estupendo durante el embarazo porque el agua soporta el peso corporal. También mejora la hinchazón en los tobillos.

¿Cómo practicar con seguridad? El agua no ha de estar a una temperatura superior a 32° C. No te olvides de beber agua, porque sigues sudando aunque no lo notes y te puedes deshidratar. La natación es buena para aliviar los dolores de espalda, sobre todo en la zona lumbar, pero el movimiento exagerado de las piernas en el estilo mariposa puede presionar la articulación pélvica, así que cámbialo por el crowl, la braza o el estilo espalda. Si no eres muy buena nadando, utiliza unos flotadores para ayudarte, ahora que estás más voluminosa que nunca.

Yoga. Mejora el dolor en la espalda, la incontinencia urinaria, el letargo, la depresión, la ansiedad y los calambres en las piernas.

¿Por qué? El yoga trabaja especialmente los músculos del suelo pélvico para evitar la incontinencia urinaria después del parto. Además, sus técnicas de respiración profunda, controlada, y la meditación mejoran el estrés y aumentan tu energía. El estiramiento muscular alivia también los calambres.

¿Cómo practicarlo con seguridad? Lo recomendable es iniciar un programa de yoga para embarazadas a partir de la semana 14a hasta que te pongas de parto. El profesor debe estar cualificado, ya que existen movimientos y posturas específicas que hay que conocer. Por ejemplo, por efecto de las hormonas estás más flexible durante el embarazo, así que tienes que saber cuáles son tus nuevos límites de seguridad.

  • 1/
Si te gusto este Artículo presiona el Botón Compartir
Articulos Relacionados de Maquillaje

Te Puede Interesar Leer

loading...