De diez a veinte por ciento de las mujeres tienen pezones planos o invertidos, lo cual puede afectar su habilidad para amamantar. El bebé necesita un pezón erguido para poder lactar eficientemente. Si su bebé no puede prenderse fácilmente del pecho, los esfuerzos que él haga causarán pezones adoloridos en la mayoría de los casos.
Para averiguar si usted tiene pezones planos o invertidos, haga esta prueba simple durante el embarazo:
1. Ponga su dedo pulgar e índice en la orilla de la areola (la parte obscura que rodea el pezón) aproximadamente unos 2 ó 3 centímetros (1 pulgada) detrás de la base del pezón.
2. Pellizque con su pulgar e índice en forma suave pero firme, comprimiendo el tejido del pecho. Un pezón normal se mantiene erguido y aun se proyecta más, así que no necesita tratamiento; un pezón plano se aplana y un pezón invertido se retrae dentro del pecho cuando se pellizca la areola. Si usted piensa que tiene pezones planos o invertidos, el problema es fácil de corregir, póngase en contacto con La Liga de La Leche para recibir instrucciones.