Depresión postparto, puedes prevenirla

Pero, ¿cómo puedes mantenerlos bajo control?

Generalmente lo que se espera de una mujer que acaba de dar a luz es que se sienta feliz y contenta. Pero, en muchos casos, después de unos pocos días del nacimiento, puede aparecer en ti una extraña melancolía, una tristeza, una sensación de insatisfacción y de vulnerabilidad que te puede asustar y alarmarte. Esto es lo que los ingleses denominan “baby blues” o “maternity blues” (“blues” significa tristeza), que afecta a un gran número de mamás recientes. Según algunas investigaciones, esta tristeza es común después del primer mes o mes y medio del nacimiento del bebé, mientras que, después del primer año, sufre depresión sólo una mujer de cada diez. Pero no te asustes, la depresión postparto es un estado de ánimo común y fisiológico. Te mostraremos por qué:

Lo mejor es que estés bien informada

No cabe duda de que la mejor prevención es el conocimiento.
• Es muy importante que tengas en cuenta, desde tu embarazo, que después del parto, junto a sentimiento de alegría y felicidad, podrían darse momentos de malestar e infelicidad. Todo esto es normal.
• Reflexiona sobre la tendencia a sobrevalorarse y a seguir otros modelos de maternidad establecidos y que tienden a ser perfectos. Es importante que asumas que puedes con este papel y que eres capaz de hacerte cargo de tu propio hijo, sin que tengas que reflejarte en modelos preestablecidos.
• Tu pareja debe estar al tanto de estas reflexiones. Así, no se alarmará al enfrentarse a una posible depresión y podrá ser más paciente frente a los estados de ánimo que presentes y se dará cuenta de que su papel no se limita a cambiar pañales de vez en cuando, sino que se le pide un compromiso físico y emocional muy importante.
• No subestimes la comparación con tus amigas y conocidas que hace poco han tenido un bebé. Esto es válido para que comprendas el compromiso físico que un nuevo nacimiento requiere. También para que conozcas los estados de ánimo (incluidos los negativos) por los que puede pasar una mamá reciente, y no te asustes cuando te llegue tu turno. Algunas de tus amigas que ya sean mamás te pueden compartir sus experiencias.
• Organiza tu tiempo para que cuentes con la ayuda necesaria para atender la casa y cuidar al niño, infórmate sobre guarderías, disponibilidad de abuelos y familiares, y lugares cercanos al lugar de residencia en los que puedas dejar a tu bebé por un par de horas. Además de resolver algunos problemas prácticos, esta actividad servirá para redimensionar las expectativas que las mamás tienen hacia sí mismas. De esta manera, desde el principio, harás conciencia en el hecho de que como mamá necesitas la ayuda de los demás y que no tienes por qué ser una supermamá, hiperactiva y sonriente a todas horas.
• Si asistes a cursos de preparación para el parto, sería conveniente que intercambies números de teléfono. Después de dar a luz, podrían intercambiar, a su vez, confidencias y opiniones con tus amigas que han dado a luz hace poco. También para que descubras que las dudas y sentimientos pueden compartirse con otras mamás que vivan en la misma situación.
• Escucha a tu cuerpo. Después del parto, pueden presentarse algunas molestias que favorecen el mal humor. La más frecuentes son la incontinencia urinaria y fecal, y las relaciones sexuales dolorosas. Es muy importante que afrontes estas molestias de manera inmediata, acudiendo a tu ginecólogo y evitando descuidarlas.


¿Qué es lo que provoca este estado de ánimo?
La melancolía postparto se presenta, a menudo, sin ningún motivo o, por lo menos, sin un motivo aparente. Todo salió bien: tu bebé está sano, familiares y amigos se turnan para decirte lo guapo que es, y todos parecen emocionados y felices. Todos menos tú.

¿Por qué? en realidad, el motivo de esta tristeza no es sólo uno, sino que en ellas influyen un conjunto de factores. Los elementos que concurren son de naturaleza.
• Hormonal. Por una parte se trata de una manifestación de la tormenta desencadenada por el parto, mientras que otra tormenta, relacionada con la lactancia, se está preparando.
• Fisiológica. Es una reacción normal ante el cansancio tras el nacimiento de un bebé. También se ven perturbados los ritmos sueño-vigilia, y todas las costumbres anteriores al parto.
• Psicológica. Porque es normal que te sientas estresada después de un acontecimiento tan importante y significativo y , además , porque nos lleva a hacer suposiciones relacionadas con el cuidado del pequeño y la lactancia. También es posible que no te sientas la persona más apropiada para desarrollar una tarea tan importante.
• Por último existen los conflictos del nuevo papel de mamá, como estar en la casa mientras que hasta ahora pasabas ocho horas en la oficina(en el caso de que trabajes). También puede afectar el pensar que pronto volverás al trabajo, mientras que lo que realmente deseas es permanecer al lado de tu bebé, y no soportas la idea de dejarlo con alguna otra persona.

No te confundas... hay trastornos parecidos en apariencia
• La tristeza y la melancolía después del parto es un hecho normal. Se trata de una tristeza pasajera y que experimentan la mayoría de las mamás recientes.
• La depresión postparto es más rara y sus síntomas son más acentuados y, sobre todo, más prolongados. También se puede presentar muchas semanas después del parto.

Los signos de alarma de la depresión son:
• Presencia de pensamientos negativos, prolongados e intensos.
• Fuerte tendencia al aislamiento.
• Una significativa dificultad para concentrarse, etc.

Si temes estar pasando por una depresión, lo mejor es que consultes a tu ginecólogo que ha seguido de cerca tu embarazo y tu parto. Si lo consideras oportuno, también le puedes pedir ayuda a un psicólogo.

Tomado de Nosotros 2

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