Lo importante es que le hagas saber tu hijo, con hechos, que la llegada del futuro hermanito no va a suponer una pérdida afectiva ni de atenciones con respecto a él.
Hazle partícipe de la venida del bebé, preparando su habita¬ción, comprando su ropita... y cuéntale lo contento que se pondrá su hermano cuando lo conozca. Cuando nazca el be¬bé, extremad el cuidado para no volcaras en exceso con él y vigilad al mayor, que estará más sensible que de costumbre. Por último, no pretendas que el grado de celos sea cero. Recuerda que este senti¬miento surge ante el miedo a perder algo y que deberá superarlo poco a poco.